Sanar también implica responsabilidad.
Muchas personas dicen que quieren cambiar su vida, dejar de sufrir, sanar su ansiedad, romper patrones, vivir en paz…
Pero cuando llega el momento de mirarse de verdad, sostener un proceso, comprometerse consigo mismas o invertir tiempo, energía y presencia… desaparecen.
Y no hablo solo de dinero.
Porque sí, existen personas que realmente están pasando momentos difíciles y eso merece respeto. Nadie puede juzgar una realidad que no conoce.
Pero también existe una gran diferencia entre:
“Ahora mismo no puedo”
y
“Quiero resultados sin involucrarme realmente en mi proceso.”
Y eso, en las lecturas, en las constelaciones y en cualquier camino de conciencia, se nota.
Porque sanar no es consumir contenido espiritual.
No es escuchar frases bonitas.
No es esperar que alguien venga a rescatarte.
Sanar implica responsabilidad emocional.
Implica dejar de poner afuera lo que solo uno puede ordenar dentro.
Implica compromiso, incomodidad y muchas veces confrontar aquello que llevas años evitando mirar.
Hay personas que quieren una sesión que les cambie la vida…
pero no están dispuestas a sostener cambios, tomar decisiones, poner límites o hacerse cargo de sí mismas.
Y entendí algo hace tiempo:
No puedo querer sanar a alguien más de lo que esa persona quiere sanarse a sí misma.
Porque cuando alguien realmente está listo, aunque hoy no pueda, busca la manera.
Pregunta.
Se organiza.
Vuelve más adelante.
Pero no minimiza el trabajo, la energía ni los años de preparación de quien acompaña procesos profundos.
A veces el problema no es el precio.
Es que hay personas que todavía no se consideran una prioridad.
Y mientras uno siga gastando su energía en todo menos en sí mismo, seguirá esperando milagros sin hacerse cargo de la raíz.
https://payhip.com/Tarotraices7
https://hotmart.com/es/marketplace/productos/tarot-y-arbol-familiar/E100052012M?sck=HOTMART_SITE&origin=creator-page
Comentarios
Publicar un comentario