un cansancio solitario

Hay un cansancio del que se habla poco.

El cansancio de ser siempre quien escucha.

Quien comprende.

Quien sostiene.

Quien pregunta:

"¿Cómo estás?"

Y un día te das cuenta de algo triste:

Que hay personas que te cuentan su vida entera por WhatsApp, pero nunca preguntan:

"¿Y tú, cómo estás?"

No porque sean malas personas.

A veces porque se acostumbraron a que tú siempre estuvieras ahí.

Escuchando.

Acompañando.

Comprendiendo.

Pero hasta el corazón más generoso necesita reciprocidad.

También necesita ser escuchado.

También necesita descanso.

También necesita un lugar donde poder decir:

"Hoy no puedo."

Con los años he aprendido algo:

El amor no es sólo dar.

También es recibir.

Y las relaciones sanas no se sostienen únicamente con presencia.

Se sostienen con interés genuino por la vida del otro.

A veces no necesitamos grandes gestos.

Sólo una pregunta sencilla y verdadera:

"¿Cómo estás?"

Y quedarse el tiempo suficiente para escuchar la respuesta.

🌿

Comentarios